jueves, 22 de septiembre de 2016

Antes de que pueda matarte la pena


Un conocido mío que, le gusta mucho hablar, siempre me dice, Flor, a la vida hay que darle acción, unas dosis de adrenalina antes de que se vuelva de color gris oscuro y  te me pongas cabizbaja y pueda matarte la pena; haz, haz, haz cosas, cosas nuevas, trastea, revuelve por ahí hasta provocar una de esas tormentas mentales que te afecten hasta la catarsis.

Y, acto seguido, nada más recordar estas cosas de este conocido mio, me he puesto a cambiar los muebles de sitio, a darle la vuelta a la casa aunque son casi las diez de la noche, ahí está todo empantanado; cortinas por el suelo, el sofá que estaba orientado al norte, ahora lo he colocado al sur, la mesa apenas cabe ahora en el sitio, pero es igual. He vaciado la estantería y me la he llevado de izquierda a derecha, entorpece un poco al abrir la puerta, pero el cambio es el cambio. Luego he dado la vuelta a las camas, a los armarios... En estas ando, cuando llaman al timbre, es mi ex, quiere, por favor,  no sé qué ropa de temporada y unos documentos del trabajo que deben estar por algún lado. Me mira con cara de circunstancias, y me suelta, Flor, pero ¿qué es lo que estás haciendo? Estoy divorciándome, le digo, estoy haciendo lo que tú querías. Y no volvió a decir ni una palabra más.

Y pasa a la habitación y rebusca aquello que ha venido a buscar, y lo mete en una bolsa y apenas me dice adiós y se va dando un portazo...

¿Y qué si mi casa parece ahora el Rastro de Madrid mal colocado? ¿Y qué si la he convertido en algo caótico? No he sido yo, ha sido él, él la ha fracturado, él la ha roto, él la ha echado abajo yo solo cambiaba las cosas de sitio esperando sentirme mejor y empezaba a estarlo, de veras, un poco sí, hasta que apareció él...

sábado, 10 de septiembre de 2016

... ¿Quieres verte así?



Un conocido mío, que le gusta mucho hablar, siempre me dice, Flor, no hay que bloquearse, por muy caótica que sea la situación, hay que seguir avanzando, hay que fluir, no enquistarse. Porque si no haces nada..., si solo vas a quedarte quieta llorando día noche, se te va a hinchar la cara y lo que es más, te dará, a buen seguro, una subida de tensión  o un ataque de ansiedad, tan brutal, que vas a ser capaz de vaciar la nevera, el armario galletero, todos los paquetes de pan de molde, la bolsa del pan diario, la caja del chocolate y hasta la bombonera, y, cuando ya no tengas nada que llevarte a la boca bajarás a comprar más para seguir engullendo, y, sin que te ofendas, te pondrás gorda..., con perdón, y con esa cara desencajada de tanto llorar, piensa, piénsalo un segundo Flor..., ¿quieres verte así?

-¡¡¡Nooo !!!

Así que me he apuntado a un empacho de ejercicio físico; pilates, gimnasio, aquagym y bailes de salón, eso por las tardes, por las mañanas voy de compras y a la peluquería y al salón de belleza. Y, mira, mientras voy y vengo y compro y me pruebo y vuelvo al día siguiente y lo cambio y quedo con mi conocido, ese que le gusta hablar mucho, y después salgo con las amigas, pues van pasando los días, va pasando el duelo, porque esto del divorcio es lo que tiene. Dicen que, es que hay que pasar como por un duelo, y yo esta clase de duelo como que no, es que me resisto, me niego a pasarlo.

Y estoy bien, todo bien..., si no fuera porque cuando me quedo a solas siento que me duele el corazón. Dice mi conocido que el corazón no duele, pues a mí sí, será que a él nunca le ha dolido, eso será.

martes, 6 de septiembre de 2016

... Desazón de verano


Es que no sé por dónde empezar...

Un conocido mío, que le gusta mucho hablar, siempre me dice. Flor, se empieza a hablar por el principio, siempre por el principio y luego ya las palabras salen solas, paso a paso, hasta que termines de contar lo que quieres contar.
A ver..., yo no había creído nunca que por estar de vacaciones con tu marido corriese una el riesgo de provocar el divorcio. Y, mira que lo habré oído veces en los informativos, todos los veranos lo advierten, pues yo era una incrédula. Es más cada vez que oía la noticia, pensaba todo lo contrario ¿qué hay mejor que unas vacaciones para unir más a la pareja?
Pues eso, que este año acertaron conmigo, he entrado en esa estadística de los divorcios veraniegos, y me digo, quizá este  proyecto de divorcio no sea duradero, como no lo son los amores de verano, los amores de verano dicen que se mueren cuando empieza el otoño. Y me ha dado por esperar al otoño, a ver si este proyecto de divorcio exprés se va diluyendo entre octubre y Navidad.